Últimas notas

CUANDO VIVÍ CONTIGO”, de viva voz: Alicia Juárez, viuda de José Alfredo Jiménez

A casi tres meses de su repentina muerte, acaecida el 26 de agosto de este año, ALICIA LÓPEZ PALAZUELOS, mejor conocida por su nombre artístico como ALICIA JUÁREZ, pudo relatar buena parte de su vida y de lo que significó en su vida el cantautor mexicano JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ, en el libro que será presentado este miércoles en el Museo de Arte de Zapopan, Jalisco, CUANDO VIVÍ CONTIGO (Editorial Grijalbo), en colaboración con GABRIELA TORRES CUERVA y GINA TOVAR.

jose alfredo jimenez union guanajuato dolores hidalgo_2_0.jpg

Entrevistada vía telefónica desde Guadalajara en CON LETRA GRANDE, de TV&SHOW, Gina Tovar describió los constantes encuentros que sostuvo con la cantante y esposa del ídolo mexicano: “Siempre verificamos lo que nos relató. Nos decidimos Gabriela (Torres Cuerva) y yo a escribir este libro juntas, con la voz de Alicia, ella puso la historia. Nos vimos de inmediato inmersas en esta historia de vida, conmovidas con las cartas y fotos que ella nos mostró y compartió; Alicia fue una mujer grandiosa, nos sorprendió siempre, encontramos una mujer de 75 años guapísima, muy convencida de su sueño, la de escribir una historia. A ella Le gustó mi manera de escribir, y en una hora nos pusimos de acuerdo. Una mujer garbosa, con la mujer que se enamoró José Alfredo: franca, auténtica, bella, una señora. Un proceso casi terapéutico. Escarbar en el pasado, para cualquier persona, etapas muy fuertes.

-Gabriela, ¿por qué finalmente Alicia Juárez se animó a que se publicara este libro?

-Ella había intentado con dos personas, pero no le gustó la manera en que trabajaban, no había confiado. Siento, y eso ahora lo veo a la distancia, que ella se sentía mal de salud, que ya no tenía ese tiempo, quería lograr este sueño. Ella revisó todo el libro.

-Gina, evocar a un ídolo, es pequeño gran problema literario…

-Sabíamos de lo que hablábamos, un icono nacional. Ella quiso que saliera sin filtro, que se conociera el lado humano de José Alfredo, todo mundo se refiere a él como una persona borracha, pero fue una persona amorosa, que Alicia conoció, al ser humano que nadie conocía, lo recalcaba mucho, que había alguien maravilloso detrás del compositor.

-¿Se quedaron muchos relatos y anécdotas en el tintero?

-Sí, muchas anécdotas, en este libro se encuentran los últimos siete años de José Alfredo. Él no era inculto, su familia era una de las más importantes en Dolores, era estudiado, y se va a la CDMX para seguir estudiando.

-¿Qué tan cierto es que murió sin haber dejado dinero?

-Para nada, con la cantidad de canciones y contratos bien elaborados, su familia no padeció de nada. Alicia se había casado dos veces. Ella se quedó con todos los derechos, a la fecha los hijos siguen viviendo de las regalías. Llevan una vida de lujos, de placeres y  abundante, vivían muy bien.

-Este libro adquiere mayor relevancia ante la muerte de Alicia…

-Su muerte para nosotras fue un impacto, pero se cumplió su sueño. Nosotras somos colaboradoras, pero es la voz de Alicia, todas y cada una de sus palabras están en este libro, nosotras le dimos forma. Hau que darle a ella su lugar de honor.

maxresdefault.jpg

-¿Crees que tanto Alicia como José Alfredo se hayan dado cuenta de lo que significaron para México, en especial él?

-El sí se dio cuenta, le decía que se debía a su público, que era para México, que no permitiera ella que su cuerpo lo trajeran a México, quería ser enterrado en Dolores. Él sabía que era un ídolo. A Alicia siempre la aconsejó, él estaba consciente. Ella no tenía ni idea de lo que significaba José Alfredo, tanto así que regala todo a un museo, se desprende de todo, firma de aceptación, renuncia a lo de él.

cdn4.uvnimg.jpg

UN FRAGMENTO

“Mi carencia de sabiduría, de experiencia, de años, fue el factor fundamental que me llevó a aguantar en vez de cuestionar lo que le estaba sucediendo a nuestra relación. Yo siempre le creía cuando lo veía llorar, sus lágrimas me orillaban a abrazarlo, a besarlo y a pedirle perdón también. De repente sus cachetadas cobraban sentido, la sucesión de las acciones pasadas adquirían coherencia. ‘Todo está bien, no te voy a dejar’, le susurraba. Mis palabras resultaban milagrosas para su corazón acongojado.
—Te juro que ésa fue la última vez —me dijo.
—Te creo.
Muy en el fondo, debajo de la mezcla de amor y pánico que me amarraban a su lado, sabía que mentía.”

ffd59125-167c-4cab-a0e1-e076fe44c594.jpg

CON LETRA GRANDE

Por Roberto Rondero / TV&SHOW

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: