TV & Streaming

Las plataformas tienen los estrenos fílmicos más esperados; el cine, desplazado

HOLLYWOOD.- Este fin de semana, a pesar de que los cines se encuentran completamente abiertos desde hace varios meses y de que el uso de mascarillas ya no es obligatorio, los estrenos más fuertes a nivel comercial se producen a nivel de plataformas o de manera simultánea con sus proyecciones en salas, como lo revela el siguiente listado.

Esta información es pública este día en la sección de espectáculos del diario Los Ángeles Times.

Destinada originalmente a tener un lanzamiento amplio en las salas nacionales que se tuvo que alterar debido al Omicron, y trasladada luego a Disney+ (donde se verá desde mañana) con el agregado de una exhibición limitada en The Captain Theatre de Hollywood, Turning Red es una cinta que merece verse en la pantalla grande, pese a que las facilidades de exhibición casera parecen indicar lo contrario.

Y es que, sin encontrarse a la altura de lo mejor de Pixar -su casa productora-, se trata de una propuesta ciertamente gozosa en la que el buen uso de la animación computarizada se combina con un relato llenos de alegorías interesantes al que no le falta tampoco el necesario sesgo étnico, geográfico y temporal, ya que lo que cuenta se desarrolla en el 2002 y en la ciudad de Toronto, tomando como base a una familia de ascendencia china en la que se reflejan las experiencias personales de la directora y coguionista Domee Shi.

En el plano narrativo, uno de los aspectos más interesantes de Turning Red es el modo en que le da presencia protagónica a una preadolescente que, además de lidiar con los cambios inevitables de su edad -convertidos de manera ingeniosa en un fenómeno sobrenatural-, se enfrenta a las diferencias existentes entre la cultura ancestral de la que todavía depende y las costumbres modernas del mundo occidental que la seducen cada vez con más fuerza.

La película no plantea los profundos dilemas existenciales que se inmiscuyen en las obras mayores de la misma compañía, y el relato que presenta termina siendo bastante predecible; pero la mayor parte de sus 100 minutos de duración se encuentran llenos de sorpresas, cargados de un creativo sentido de la comicidad y marcados por un colorido que no llega nunca a ser extenuante.

A semejanza de Turning Red, The Adam Project es un filme que podría haberse estrenado exclusivamente en las salas debido a su gran potencial comercial, ya que, además de ser un trabajo de tinte familiar dirigido por Shawn Levy -autor de taquillazos de la talla de Cheaper by the Dozen y Night at the Museum-, cuenta con la presencia de las estrellas de Hollywood Ryan Reynolds y Mark Ruffalo (quienes, por supuesto, forman parte del Universo Cinematográfico de Marvel).

Sin embargo, Netflix (que lo produce) ha optado por un lanzamiento limitado en salas que coincide además con su adición al contenido de la plataforma desde este viernes, lo que, si nos preguntan, tiene sentido en vista de que se trata en realidad de un producto menor que recuerda siempre a películas mucho mejores, y cuyos efectos especiales no resultan siempre convincentes.

Reynolds interpreta a Adam Reed, un piloto del 2050 que, recurriendo a un viaje en el tiempo, llega al 2022 y se encuentra allí con su versión de 12 años (interpretada por Walker Scobel), a la que termina reclutando con el fin de tratar de cambiar una circunstancia específica (creada por el padre de Adam, encomendado a Ruffalo) que pondrá en peligro a la Humanidad entera en los años venideros.

El hecho de hacer bromas verbales constantes sobre la base de las incontables referencias cinematográficas que tiene (desde Back to the Future hasta Terminator, pasando por Star Wars) no le brinda originalidad a una película que no logra tampoco mantener coherencia con sus propias teorías, pero que se deja ver por la incursión a veces efectiva en terrenos sentimentales, por la simpatía habitual de Reynolds (quien, eso sí, parece tener un solo registro), por la gracia eterna de Jennifer Garner (quien se pone en la piel de la madre de Adam) y, sobre todo, por la presencia de Ruffalo, quien se encuentra definitivamente entre los grandes de la actuación. Ah, y no hay que olvidarse de la presencia de la latina Zoe Saldaña, quien hace lo que puede con la brevedad de su papel.

Zac Efron, el hijo pródigo de la saga para adolescentes High School Musical, ha venido demostrando en los últimos tiempos que es mucho más que una cara bonita, gracias a su afortunada intervención en cintas como Neighbors, We Are Your Friends y, sobre todo, Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile.

En ese sentido, Gold, que se estrena en salas de manera limitada y que podría tener un alcance mucho más provechoso una vez que se encuentre disponible en Video On Demand, solo puede ser vista como un ascenso adicional en la ruta hacia la excelencia histriónica, lo que es posible cuando se considera que el actor tiene solo 34 años y que se está mostrando cada vez más adepto a la interpretación de papeles con una gran exigencia dramática.

ZAC EFRON

Efron se encarga de transmitir con contundente credibilidad el deterioro inevitable de su personaje, mientras que la brutal y brillante puesta en escena de Hayes (conocido hasta ahora únicamente como actor) recuerda por momentos a Mad Max, lo que tiene además sentido en vista de que el rodaje se produjo en Australia. Finalmente, aunque presenta una historia demasiado simple como para convencer del todo, no sería raro que “Gold” se convirtiera merecidamente en una cinta de culto.

El cine de terror cuenta con una enorme legión de seguidores dentro de la comunidad latina, incluyendo a la que vive en los Estados Unidos, por lo que era simplemente natural que surgiera eventualmente una película del género creada por hispanos que se dirigiera a la audiencia de este país.

Eso es lo que sucede con The Exorcism of God (disponible desde este viernes en salas selectas, Video On Demand y digital), un título bilingüe (aunque mayormente en inglés) dirigido y coescrito por el venezolano Alejandro Hidalgo, creador de la celebrada La casa del fin de los tiempos (2013), que se hizo completamente en Caracas. Ante la imposibilidad de filmar el nuevo proyecto en su país, Hidalgo optó por rodar en México, más precisamente, en Tepoztlán, porque la historia que planeaba involucraba a un sacerdote católico de origen estadounidense que vivía en un pueblo latinoamericano.

El padre en cuestión, Peter Williams, es interpretado por Will Beinbrink, un actor poco conocido que se esmera por darle credibilidad a un hombre de fe marcado por el remordimiento y que se enfrenta de paso a una producción de serie B en la que la historia pierde paulatinamente su rumbo, su ritmo y hasta su capacidad de asustarnos, pero que, en medio de su evidente falta de recursos, cuenta con algunos efectos especiales dignos de interés y una ambientación sobrecogedora que aprovecha al máximo sus locaciones, sin que eso la lleve de modo alguno a trascender como propuesta de género.

CON INFORMACIÓN DE ANSA

TV&SHOW/ Rondero’s Medios

0 comments on “Las plataformas tienen los estrenos fílmicos más esperados; el cine, desplazado

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: