Robin Williams, seis años de su suicidio

HOLLYWOOD.- El talento artístico de ROBIN WILLIAMS, recordado a seis años de su deceso, con 40 años de trayectoria, supo conmover, hacer reír y emocionar a la gente, dando vida a una multiplicidad de personajes inolvidables de la gran pantalla, tan diferentes entre sí y efectivos cada vez, gracias a la gran transformación y el estilo propio que siempre consiguió.

La noticia de su muerte conmocionó a familiares, colegas, amigos, fanáticos. “He perdido a mi esposo y a mi mejor amigo mientras el mundo ha perdido a uno de sus artistas más queridos y una persona maravillosa. Estoy desconsolada”, dijo su esposa Susan. 

La muerte de Wiliams fue calificada como “suicidio” por las autoridades del condado de Marin (California, EU), donde fue hallado sin vida el 11 de agosto de 2014. La oficina del sheriff indicó en un comunicado que Williams, de 63 años, murió como resultado de “asfixia por ahorcamiento” en su domicilio. “Los exámenes toxicológicos revelaron la ausencia de alcohol o drogas ilícitas. Se detectaron restos de fármacos de receta en concentraciones terapéuticas”.

Williams había sido diagnosticado por el síndrome de Parkinson y padecía una depresión severa, según reveló su esposa, Susan Schneider, poco después de su muerte. “Él fue un valiente y luchó sus batallas contra la depresión, la ansiedad, así como contra las primeras fases de la enfermedad de Parkinson”, dijo Schneider.

El actor padeció de alcoholismo y adicción a las drogas. Su esposa fue la última persona en verlo con vida la noche que precedió a su muerte antes de irse a dormir. Según el relato policial, la asistente personal de Williams fue la que encontró su cuerpo sin vida en uno de los dormitorios de su domicilio.

Nacido en Chicago en julio de 1951, de un ex modelo y ejecutivo de Ford, Robin Williams se crió en Bloomfield Hills, Michigan, en un suburbio de Detroit. A pesar de la familia adinerada, el joven Robin no tuvo una infancia feliz y muy a menudo fue acosado . Asistió a la prestigiosa Juillard School de Nueva York antes de establecerse como comediante y conquistar la televisión con la popular serie Mork & Mindy, en la que interpretaba a un extraterrestre humanoide.

A partir de ahí inició su ascenso al cine, con cuatro nominaciones al Oscar y una estatuilla ganada al mejor actor de reparto en 1998 con Will Hunting, película que contó con el guion de los entonces desconocidos Matt Damon y Ben Affleck. Hizo otras películas de éxito: desde Buenos días, Vietnam, hasta El momento fugaz y La señora Doubtfire.

En 1978, Williams se casa con Valerie, con quien tiene un hijo, Zachary. El matrimonio sigue con altibajos, hasta que los periódicos revelan que el actor está teniendo un romance con Marsha Garcés, la niñera de su hijo. En 1989 se casó con ella y nacieron dos hijos: Zelda (ahorade 25) y Cody, de 19. En 2008 se separó.

El 23 de octubre de 2011, el actor se casa por tercera vez con Susan Schneider, diseñadora gráfica que conoció en 2009. A pesar de su gran popularidad, su vida testuvo marcada por dramas. 

Robin Williams era conocido no solo por su gran talento como actor, sino también por las diversas causas humanitarias que apoyó (desde Amnistía hasta Unicef), por el apoyo de los soldados estadounidenses estacionados en el exterior. También fue a Irak y Afganistán para entretener a las tropas. Una vez, como invitado en un programa de televisión Inside the Actors Studio, le preguntaron: “Si el cielo existe, ¿qué te gustaría que Dios dijera cuando llegues?”. Después de una línea que incluía a Mozart y Elvis, Robin Williams respondió: “Sabiendo que hay una risa”. 

The Fleeting Moment (1989) de Peter Weir fue la verdadera oportunidad de lucirse en el papel, esta vez, de un maestro inconformista, enriqueciendo su curriculum con otra nominación al Oscar. Y después de Awakenings (1990) de Penny Marshall, llegó otro Globo de Oro por su papel en The Legend of the Fisher King (1991) de Terry Gilliam, obviamente acompañado de una nominación al Oscar.

CON INFORMACIÓN DE ANSA

TV&SHOW/ Rondero’s Medios

Otra demanda por plagio a “Stranger Things”, de los creadores de “Tótem”

NUEVA YORK.- La plataforma Netflix y los creadores de STRANGER THINGS, Matt y Ross Duffer, fueron demandados por una compañía que asegura que la idea de la exitosa serie fue robada de un guion titulado Tótem, consignó la prensa norteamericana especializada.

La demanda, según la prensa especializada en base a información del sitio The Wrap, fue presentada el miércoles último ante la Corte Federal de California por Irish Rover Entertainment.

En la denuncia, se señala que la serie Stranger Things habría copiado varios elementos de Tótem, un guión escrito por Jeffrey Kennedy que incluye “trama, secuencias, personajes, temática, diálogos, tono y ambientación, así como arte conceptual, protegidos por derechos de autor”.

La demanda también plantea que los dos proyectos están conectados por un hombre llamado Aaron Sims, quien trabajó estrechamente con Kennedy durante su desarrollo y que, posteriormente, fue contratado para crear el arte conceptual para las dos primeras temporadas de Stranger Things.

Al respecto, Kennedy contó que tuvo la idea de Tótem después de la muerte de un amigo de la infancia, Clint Osthimer, que sufría de epilepsia.

“Durante su infancia juntos en una zona rural de Indiana, Osthimer y Kennedy lidiaron con la amenaza constante de la epilepsia”, una enfermedad que según el documento fue el “demonio personal” del joven y que dio pie a una trama en la que el niño sufre “lluvias de rayos en su cerebro, tormentas eléctricas o ataques que lo envían a un plano sobrenatural alternativo donde reside el demonio”.

Esa queja intenta señala las similitudes entre esa historia y la ficción de Netflix. En Tótem, uno de los personajes es una niña llamada Kimimela que tiene poderes sobrenaturales y ayuda a sus amigos a encontrar un portal a un plano sobrenatural alternativo y les ayuda a luchar contra los habitantes de ese plano; un espíritu oscuro llamado Azrael y su ejército”, relató intentando demostrar que recuerda al papel de Eleven (Millie Bobby Brown) en la serie.

Por todo eso, Irish Rover Entertainment acusó a los creadores y a la plataforma de infracción de derechos de autor.

Al respecto, desde Netflix consideraron que “Kennedy estuvo vendiendo estas teorías conspiratorias exageradas durante años, a pesar de que Netflix le explicó repetidamente que los hermanos Duffer nunca habían oído hablar de él o de su guión inédito hasta que comenzó a amenazar con demandarlos”.

“Tras negarnos a ceder ante sus peticiones de pago, presentó esta demanda sin fundamento”, agregó Netflix.

Esta no es la primera vez que los Duffer son acusados de plagio. Ya en 2018 el cineasta Charlie Kessler había dicho que habían copiado uno de sus cortometrajes, titulado Montauk y un guion llamado The Montauk Project, ambos ambientados en la ciudad del mismo nombre y hogar de “varias leyendas urbanas, paranormales y teorías conspiratorias”.

Los creadores también se defendieron en aquella ocasión, alegando que esos proyectos “no tenían conexión con la creación o desarrollo de Stranger Things y que la demanda no era más que “un intento de sacar beneficio de la creatividad y el trabajo duro de otros”.

CON INFORMACIÓN DE ANSA

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