Acoso e intimidación a las mujeres en Hollywood, arroja investigación

HOLLYWOOD.– Las mujeres en la industria del cine están doblemente sujetas a acoso e intimidación, ha sido el resultado de la tercera ronda de investigaciones que realiza la comisión de Hollywood liderada por la abogada Anita Hill, quien se hizo famosa a nivel nacional en 1991, cuando acusó al entonces candidato de la Corte Suprema de los Estados Unidos de América, Clarence Thomas, de acoso sexual.

La encuesta se llevó a cabo en el transcurso de tres meses e involucró a cerca de 10 mil participantes que trabajan en el sector. Los datos revelaron que básicamente Hollywood tiene un problema de acoso escolar. “Hollywood – lee el informe de la Comisión de Hollywood para la Eliminación del Acoso y la Promoción de la Igualdad en el Lugar de Trabajo liderada por Hill – tiene un problema endémico y profundamente arraigado con el acoso que se ve agravado por los desequilibrios de poder en la industria”.

En la encuesta, la definición de bullying incluía, entre otras, conductas intimidatorias o humillantes como insultos, sarcasmo, gestos, gritos o incluso actos físicamente agresivos.
Si bien la definición de acosadores incluía a los supervisores que se ocupan de las horas y cargas de trabajo, los deberes de los empleados o las decisiones de despedir a alguien. En el 68% de los casos eran hombres, en el 31% mujeres.

Según Hill, el acoso escolar está tolerado en Hollywood como una especie de precio profesional. “El acoso – argumenta – podría haber sido una norma aceptada en el pasado, pero en 2020 entendemos el mal que causa un ambiente lleno de insultos humillantes y sarcasmo, el lanzamiento de objetos por ira y blasfemia”.

CON INFORMACIÓN DE ANSA

TV&SHOW/ Rondero’s Medios

Estreno del cortometraje ganador del Oscar “Aprendiendo a patinar en zona de guerra”, por LifeTime

Este Dominguito Sagrado por la telera nuestra de LIFETIME, se estrena el cortometraje documental Learning to Skateboard in a Warzone (if you’re a girl) [Aprendiendo a patinar en zona de guerra], considerado como el mejor del género por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, que le otorgó un premio Oscar en su 92ª ceremonia este año.

Bajo la dirección de Carol Dysinger, Learning to Skateboard in a Warzone (if you’re a girl) [Aprendiendo a patinar en zona de guerra] es una carta de amor a las niñas de Afganistán, a quienes la cineasta considera las personas más atrevidas, valientes y divertidas que jamás haya conocido.

Con la producción de Elena Andreicheva, el laureado proyecto audiovisual de Dysinger da cuenta de cómo en Afganistán muchas niñas no pueden participar en deportes; las normas culturales y religiosas, junto con otros factores como las preocupaciones por la seguridad y los años de guerra, han resultado en que oportunidades deportivas y recreativas se han limitado para las mujeres y niñas.

“Estamos muy orgullosos de presentar el estreno mundial del cortometraje ganador del Oscar en LIFETIME. Este poderoso contenido coincide perfectamente con la misión de nuestra marca de inspirar, motivar, respetar, celebrar y empoderar a la mujer.

“Ofrecemos más y mejores oportunidades en cada área, por ello, este estreno coincide con nuestro compromiso de ofrecer más contenido creado por y para mujeres junto con la celebración del día internacional de la niña en el marco de nuestra campana de Juguemos Igual”, comentó Carmen Larios, Head of Content Lifetime.

Especialmente aquellas que provienen de vecindarios empobrecidos son las más afectadas, pero hay una nueva generación de niñas afganas que creen que pueden hacer cualquier cosa. Learning to Skateboard in a Warzone (if you’re a girl) cuenta la historia de jóvenes que aprenden a leer, escribir y andar en patineta en Kabul.

La película sigue a una clase de niñas en Skateistan, una organización sin fines de lucro que comenzó como una escuela de patinaje en Kabul en 2007 y se convirtió en una iniciativa educativa multinacional, que se enfoca en reclutar niñas de vecindarios empobrecidos no sólo para enseñarles a andar en patineta, sino para ayudar a educarlas.

El principal objetivo es que puedan unirse o regresar al sistema de escuelas públicas. En el transcurso del año escolar, las niñas crecen y se empoderan a través de la alegría de andar en patineta y la calidez e inspiración de las mujeres que les enseñan. Para las niñas, como se plasma a través de la lente de Carol, la oportunidad de patinar presenta una experiencia única.

Compiten, juegan, aprenden sus fortalezas y ganan coraje, habilidades para la vida que trascenderán la patineta y el salón de clases para ayudarlas a adaptarse y prosperar con las muchas oportunidades cambiantes a su disposición. El filme tuvo su premiére mundial en el Tribeca Film Festival de 2019, en el que fue premiado como Mejor Cortometraje Documental.

“He pasado los últimos 15 años filmando en Afganistán. Al principio filmé a los hombres (Camp Victory, Afganistán); los estadounidenses y europeos entrenaban a los afganos para ser soldados, pero sobre todo los oficiales del país que, habiendo luchado toda su vida, ahora tenían que aprender a luchar de otra manera.

“Los géneros están muy divididos en Afganistán, especialmente en las zonas rurales donde trabajé. Se considera de mala educación preguntar por la familia de un hombre, especialmente por su esposa. Pero pude ir con las familias, conocer a las esposas y a los niños”, contó de su experiencia al filmar la directora Dysinger.

Sobre Learning to Skateboard in a Warzone (if you’re a girl)

El desarrollo del documental comenzó cuando la productora ejecutiva Molly Thompson (City of Ghosts; Cartel Land) y el equipo de Lifetime Films se enteraron por primera vez del trabajo de Skateistan, cuando el fundador Oliver Percovich visitó A&E en 2014.

Conmovida por la historia de los niños en Skateistan, en particular la de las chicas, Molly se acercó al equipo de Grain Media, que ya tenía una relación estrecha con la organización, luego de que el fundador de la empresa y director de cine ganador del Oscar, Orlando von Einsiedel (Evelyn; The White Helmets; Virunga), filmara en 2011 el galardonado corto Skateistan: To Live and Skate Kabul.

Grain Media reunió un equipo de mujeres, liderado por la directora Carol Dysinger (Camp Victory, Afganistán; One Bullet Afghanistan), la productora Elena Andreicheva (Stacey Dooley Investigates; Drugs, Inc) y la directora de fotografía Lisa Rinzler (Mea Maxima Culpa; Menace II Society), lo que permitió el acceso a las niñas y sus familias, y brindó la oportunidad de que se abrieran ante la cámara.

“Quise hacer una película que contara la historia de esta nueva generación de chicas que creen que pueden convertirse en cualquier cosa. Pero las niñas pobres, las que se quedaban en casa y no iban a la escuela para que sus hermanos pudieran ir, o porque sus padres estaban enfermos, drogadictos o se habían ido, necesitaban ayuda para llegar y se las dio Skateistan”, compartió la cineasta Carol.

La fotografía principal, y el primero de dos viajes de rodaje a Kabul, comenzaron en enero de 2017. La película fue editada por Mary Manhardt (Tig; The Babushkas of Chernobyl) en la ciudad de Nueva York.

“Quería hacer una película que mostrara Skateistan, pero también la libertad que las niñas pueden encontrar ahí. Estas no son chicas con vidas físicamente activas y atléticas, no dan vueltas ni bailan con videos, por lo que la patineta es algo verdaderamente extraño para ellas. No se les permite andar en bicicleta, pero no existe una regla religiosa contra las patinetas.

“Así que aquí están. Las chicas de Afganistán, las chicas pobres que no quieren nada más que moverse y aprender, pero tienen mucho que superar para llegar allí. Las chicas de Afganistán son las personas más duras y dulces que he conocido. Fue maravilloso hacer una película en un lugar donde encontraban su libertad para moverse, aprender y defenderse”, agregó la realizadora Dysinger.

MÁS DATOS:

Learning to Skateboard in a Warzone (if you’re a girl) [Aprendiendo a patinar en zona de guerra] fue ganadora del Premio de la Academia al Mejor Cortometraje Documental y recibió el Premio al Mejor Corto en los Premios Documentales de la IDA; el Premio Visión Juvenil en el Festival de Cine de la Asociación de las Naciones Unidas y el Mejor Corto Documental en el Festival de Cine Flyaway.

También se alzó con el Premio Audience Choice al Mejor Cortometraje Documental en el Festival de Cine Independiente de Santa Fe, formó parte de la lista de cortos de DOC NYC y fue selección oficial de SFFILM Doc Stories, AFI Meet the Press Film Festival, Traverse City Film Festival, Mill Valley Film Festival, Film Independent – The New Wave Screening Series y SCAD Savannah Film Festival.

Formó parte del Festival de Cine de Justicia Social, del Festival de Pensadores Originales y el Festival de Cine Documental de Hot Springs. “Todo el tiempo que he estado filmando en Afganistán he querido hacer esta película. Esta es mi carta de amor a lo mejor de Afganistán: las chicas”, finalizó Carol.

LA DIRECTORA CAROL DYSINGER

Cineasta, escritora, artista y educadora, cuyo trabajo contemporáneo ofrece una contra narrativa a las historias tradicionales de conflicto. Está en medio de la filmación de una trilogía sobre Afganistán y Estados Unidos después del 11 de septiembre.

A lo largo de su carrera, Dysinger alterna entre prácticas narrativas de ficción y documentales, hizo una investigación de por vida sobre la mecánica de la historia y el papel que juega la narración en lo que llegamos a creer que es verdad. Comenzó en el teatro como actriz, para luego ser editora de videos musicales para The Clash en Nueva York y ha ganado muchos premios.

Escribió guiones para 20th Century Fox, Disney y HBO Independent, además editó largometrajes narrativos y documentales. En 2005 viajó sola a Afganistán con cámara en mano para hacer su largometraje debut como directora, Camp Victory, Afganistán, que se proyectó en MOMA, SXSW, Human Rights Watch y en La Haya.

One Bullet Afghanistan es el segundo documental de la trilogía sobre el impacto humano del conflicto internacional posterior al 11 de septiembre, se está completando actualmente en Dinamarca. Recibió la Beca Guggenheim en 2018 por un nuevo trabajo en instalación multimedia, que se basa en décadas de memorias, trama e historia familiar.

El metraje fue filmado durante 15 años en Afganistán, y lo hizo con el propósito de quitar el velo entre la experiencia humana y la historia. Es profesora asociada de la Escuela de Artes Tisch, de la Universidad de Nueva York, en el Maurice Kanbar Departamento de Cine y Televisión de Graduados y Programa de Telecomunicaciones Interactivas desarrolló un plan de estudios innovador.

Combinó el documental y la narrativa, así como el AR y VR con técnicas de narración cinematográfica. Es consultora del Sundance Doc Lab, además es asesora de documentales y trabajos híbridos en todo el mundo. Es miembro de The Fordham en el Centro de Justicia y Seguridad de la Facultad de Derecho y del Writers Guild of America West.

Productora Elena Andreicheva:

Es una productora y cineasta británica nacida en Ucrania. Originalmente licenciada en física, Elena encontró su hogar natural en el documental a través de su interés en el impacto de la ciencia en la sociedad; pronto descubrió que era un medio listo para explorar mucho más.

Ha realizado trabajos sobre una variedad de temas duros y de difícil acceso (encarcelamiento, inmigración, la guerra contra las drogas y la trata de personas) para la BBC, C4, National Geographic y A&E. Los cortometrajes independientes de Andreicheva se han proyectado en festivales de todo el mundo y actualmente está desarrollando una serie de largometrajes.

SOBRE SKATEISTAN

Todo comenzó con un hombre y sus tres patinetas en las calles de Kabul en 2007. Su idea se convirtió en Skateistan, la primera iniciativa de desarrollo internacional que combina el skate con resultados educativos. Aunque comenzó en Afganistán, la organización ahora tiene presencia en Camboya y Sudáfrica, llegando a miles de niños.

Lo que comenzó con una tabla y cuatro ruedas es ahora una ONG (organización no gubernamental) internacional, galardonada con la misión de empoderar a los niños a través del skate y la educación. Poco más de 10 años después, Skateistan está creando líderes que hacen un mundo mejor.

EN REDES:

Más información: https://www.skateistan.org/ourstory/

LATAM: @milifetime/www.facebook.com/milifetime/www.milifetime.tv

BRASIL: @meulifetime/www.facebook.com/meulifetime/www.meulifetime.com

TV&SHOW/ Rondero’s Medios

“La Jauría”, nada tan presente como la violencia de género en el mundo

NUEVA YORK.- La violencia ejercida contra las mujeres, en todas sus formas, junto con un reclutador de hombres agresivos que se hace llamar El Lobo, son la base argumental de la serie chilena LA JAURÍA estrenada por Amazon Prime.

Esta serie codirigida por la argentina Lucía Puenzo, le hace frente a uno de los temas más polémicos y urgentes que enfrenta el mundo: detener la violencia contra las mujeres en todas sus expresiones, desde el abuso verbal hasta su peor extremo: el feminicidio.

Basada en un caso real e España que se conoció en la prensa como La manada -porque de esa manera actuaron los cinco hombres que violaron a una joven y filmaron el hecho- la serie compuesta de ocho capítulos de unos 45 minutos en promedio, es un ejemplo de una idea interesante.

LA JAURÍA tiene un elenco de destacados actores, desde Daniela Vega (la protagonista de Una mujer fantástica, filme chileno que ganó el Oscar a Mejor Película Extranjera en 2018) hasta Luis Gnecco (quien protagonizó Neruda y El bosque de Karadima, entre otras). A esto se suma un productor ejecutivo como Pablo Larraín, director de filmes como Neruda, No, El club, Jackie y que en su rol de producción ha posibilitado cintas como Una mujer fantástica (de Sebastián Lelio) y la reciente ópera prima del talentoso Gaspar Antillo, Nadie sabe que estoy aquí.

LA TRAMA:

Se inicia con Blanca, una joven de 17 años que encabeza las protestas en su colegio católico, llamado Santa Inés, contra un profesor acusado de abuso sexual de varias de sus alumnas. En medio de ese conflictivo contexto, la desaparición de la joven y la posterior viralización de un video que muestra que es violada por varios hombres, desespera no sólo a los familiares de Blanca, sino a la comunidad educativa y a la sociedad en general.

Pero no se trata sólo de que el profesor o los agresores de Blanca son repudiables, casi todos los hombres en esta serie son abusadores –verbal o físicamente- corruptos, partícipes de actividades turbias (como la venta de bebés recién nacidos), apáticos o encubridores. Si esto se tratara de una distopía, como El cuento de la criada, donde un estado patriarcal totalitario ha sojuzgado a las mujeres y las ha obligado o aceptar un orden social de castas (donde las mujeres que aún conservan la posibilidad de engendrar son las criadas) se justificaría que los hombres funcionen como un bloque perverso, aunque en la novela de Margaret Altwood -que bien reflejó también la serie-, hay hombres que se apartan del mandato de su género y luchan para volver a una situación de igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

CON INFORMACIÓN DE ANSA

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