Últimas notas

EL ÚLTIMO NARCO. LA FUGA

El sábado 11 de julio de este año, poco antes de las nueve de la noche, Joaquín Loera Guzmán, mejor conocido como el Chapo, escapó por segunda vez de una prisión de máxima seguridad mexicana y con él, también se escaparon los últimos deseos de una sociedad que vive a la espera de justicia, de honorabilidad y de respeto a la ley y las instituciones.

“EL último narco. La fuga” (Ediciones B, 371 páginas), del periodista británico-estadounidense Malcolm Beit (“Newsweek”, “Slate”, “World Polities”, “Review” y “Jane’s Intelligence Weekly”) revela información privilegiada sobre la última “hazaña” del líder del cártel de Sinaloa, además de trazar un perfil de quien vuelve a ser –mérito de la máxima seguridad mexicana- el hombre más buscado del mundo

RIESGOS CALCULADOS

“Hasta donde sabemos –indica Beit-, el imperio del Chapo, el cártel de Sinaloa introduce miles de toneladas de marihuana, cocaína, heroína y metanfetaminas en Estados Unidos cada año. Opera por lo menos en 78 ciudades de Estados Unidos. Se cree que controla casi 60 mil kilómetros cuadrados de territorio mexicano.

“Pero el alcance del Chapo es global. Su cártel es responsable de la distribución de buen aparte de la cocaína que se consume en Europa; es más que probable que una línea blanca esnifada en un bar de Londres haya pasado por las manos de la gente del Chapo. También se cree que la organización del Chapo posee propiedades y otros activos en toda Europa, en un intento por ampliar su campo para el lavado de dinero. El cártel importa ingredientes de Asia para elaborar metanfetaminas, y en años recientes ha extendido sus tentáculos por toda América Latina y hasta el oeste de África.

En su epílogo, Malcolm Beit asevera: “Mi interés por la guerra de México contra las drogas data de 2004, cuando entrevisté a Jorge Hank Rhon en Tijuana. En aquel tiempo era una noticia únicamente mexicana: la guerra no era nada en comparación con lo que sería dos años después, cuando Calderón asumió el poder. Desde entonces, se ha convertido en una importante noticia mundial.

“Cada minuto que se pasa investigando sobre la delincuencia organizada se siente uno algo menos seguro (pero admito que en una estancia en Badiraguato me sentí muy cómodo y dormí como bebé, pero fue porque sabía bien que la gente del Chapo sabía que estaba ahí y, como no me habían matado, no era probable que lo hicieran). Al hablar con vecinos de Sinaloa sobre la delincuencia organizada, aumenta la presión arterial. La gente susurra, tiembla y llora cuando habla de sus experiencias y de lo que sabe, aún si son rumores.

“Muchos ni siquiera profieren el nombre del Chapo, sino que usan varios sobrenombres con los que se refieren a él, unas veces con respeto, otras no tanto. Gente de la calle y funcionarios dan la media vuelta y se alejan cuando uno menciona al Chapo. Los mexicanos que viven bajo la sombra de la delincuencia organizada no disfrutan lo que para el resto de nosotros es la liberta d de expresión. Escribí este libro pensando en ellos. Cambié sus nombres cuando era lo correcto y flexibilicé mis normas habituales sobre las fuentes anónimas debido a sus comprensibles miedos”…

Por Roberto Rondero / Rondero’s Medios

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: