El príncipe Harry asistirá al funeral de su abuelo el próximo sábado

LONDRES.-El funeral del príncipe Felipe se celebrará el sábado 17 de abril en el castillo de Windsor. El Palacio de Buckingham lo anunció. El Príncipe Harry asistirá al funeral de su abuelo, pero su esposa Meghan no estará con él.

En el castillo de Windsor frente al ataúd del príncipe Felipe, la esposa de la reina Isabel que murió este jueves a los 99 años.

Entre los primeros en conocer a su madre y presentar sus últimos respetos al cuerpo de su padre estaba el príncipe Eduardo, el cuarto hijo de la pareja real, acompañado de su esposa Sophia, condesa de Wessex. Mientras que más tarde también se señaló al tercer hijo Andrea, duque de York, que había sido excluido de los papeles oficiales de la Familia Real durante varios meses tras su presunta participación en el escándalo Epstein en Estados Unidos. Todo el mundo entró y salió en silencio, excepto por una broma despreciable de la esposa de Edward que – presionada por los periodistas sobre cómo encontró a Elizabeth ante la pérdida de Felipe después de 73 años de matrimonio y vida compartida – sólo respondió: “La Reina fue increíble”.

Un golpe muy duro para la Reina Isabel II, después de más de 7 décadas de vida juntos y dos semanas después de cumplir 95 años.

Un golpe que, sin embargo, no parece destinado a preludiar escenarios de abdicación, al menos no a corto plazo, en la convicción casi unánime de expertos, comentaristas e historiadores de los hechos reales británicos, convencidos de que el respeto a la tradición y el sentido del deber hacia la institución monárquica aún puede prevalecer en la hija de Jorge VI sobre el dolor o la reacción emocional del momento.

Casados desde 1947, el soberano y el duque de Edimburgo compartieron 73 años de matrimonio y 69 años de reinado, que comenzaron con la prematura muerte del padre de la soberana en 1952.

“Les puedo asegurar que la reina no abdicará”, es la opinión del historiador Hugo Vickers. “Hay indicios de que se encuentra en excelente estado de salud, y con un poco de suerte podrá seguir siendo nuestra soberana mientras sea posible”, añadió.

Una resistencia física que la ayuda a poder seguir considerando su papel de monarca como una misión existencial.

“Para la reina, ser reina es un trabajo de por vida. No hay espacio en su forma de pensar para la opción de renunciar o dar un paso atrás”, insiste Vickers.

EL MENSAJE DEL PAPA

“Su Santidad el Papa Francisco extiende sus más profundas condolencias a Su Majestad y a los miembros de la Familia Real, recordando la devoción del príncipe Felipe a su matrimonio y familia y su compromiso público con la educación y el progreso de las nuevas generaciones”.

Esto es lo que se lee en el telegrama enviado, en nombre del Papa Francisco, por el Secretario de Estado, Card. Peter Parolin, a la reina Isabel II. El Papa “invoca las bendiciones del Señor de consuelo y paz”.

El primer testimonio ante la nación se confía a las palabras del eterno heredero al trono Carlos, que ahora tiene 72 años, el único que ha visitado Felipe durante su última hospitalización. Un acto interpretado por muchos como un signo visible de superación de los supuestos malentendidos pasados y las muy ciertas diferencias de sensibilidad entre padre y primogénito. Del duque de Edimburgo, Carlos ensalza ahora “la increíble energía que ha puesto en apoyar a su madre, y tanto tiempo”. Pero también su espíritu libre, el probable deseo de ser “recordado como un individuo en su nombre”.

Un individuo con una “franqueza” memorable, señala, recordando cómo Felipe “no podía sufrir” a las personas inclinadas a “elegir las palabras cuidadosamente”; y atribuyendo esta nota de carácter al legado de su madre, la inconformista princesa griega Alicia de Battenberg, ahora enterrada en un cementerio ortodoxo de Jerusalén y reconocida en Israel como justo entre las Naciones por dar refugio a varios judíos durante la ocupación nazi de Atenas. La memoria de Felipe como una “roca en la vida de la Reina” y de la nación también es resaltada por el cuarto hijo Eduardo, con el cuidado de enfatizar el cuidado de su padre para ser consejero y si es necesario “guía” de su esposa, pero siempre evitando “siempre ensombrecer” su papel de reina con “increíble tacto y diplomacia”.

Mientras que su segunda hija Anna, tal vez la hija más cercana de su padre, recuerda el sacrificio de su renuncia a su carrera en la Marina después de la guerra. Y Andrea, el tercer nacido de la pareja real, vuelve a su sentido del deber: frente a su esposa, la monarquía, las fuerzas armadas, pero también y en primer lugar “la familia”.

“Felipe fue mi fuerza”, recuerda las palabras de la Reina, una cita de hace 24 años para testificar de la conmovedora gratitud de la reina Isabel al príncipe Felipe. Es la decisión tomada por la corte británica, a través del perfil de Twitter del Palacio de Buckingham, la que vuelve a proponer el homenaje personal y público al duque de Edimburgo de un discurso pronunciado por Su Majestad en 1997 para las celebraciones del Jubileo de Diamante en el trono: una cita ya emitida ayer sin parar en la televisión del Reino y tomada esta mañana por muchos periódicos, sin que muchos periódicos dedicaran aperturas de página completa a la noticia de la muerte de Felipe.

“Él – dijo la soberana en esa ocasión también dirigiéndose a su marido- fue simplemente mi fuerza y apoyo a lo largo de estos años y yo, toda su familia, este país y muchos otros le debemos una deuda mayor de la que puede reclamar o incluso lo que nunca sabremos”.

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La cita está ilustrada por un retrato histórico de la pareja real firmado hace años por la legendaria fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz.

CON INFORMACIÓN DE ANSA

TV&SHOW/ Rondero’s Medios

En el funeral del príncipe Felipe, la incógnita es si irá su nieto Harry

LONDRES.- 73 años fueron los vividos entre Felipe, el Duque de Edimburgo, fallecido a los 99 años en su cama, como él quería, y su esposa, la reina Isabel II, la mujer con la que compartió más de siete décadas.

La reina, a punto de cumplir 95 años, se queda sola.

El Reino Unido y el mundo se despedían de Felipe de Edimburgo, quien falleció en el Castillo de Windsor, al que había regresado el pasado 16 de marzo tras un mes de hospitalización por una infección agravada por complicaciones cardíacas, justo a tiempo para pasar el Pascua.

El anuncio llegó de parte de la reina Isabel, encomendada a unas pocas líneas, conmovedoras y secas, y confiadas a la sobriedad de un mensaje del Palacio de Buckingham.

“Es con profundo pesar que Su Majestad la Reina anuncia la muerte de su amado esposo, su Alteza Real el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo, quien murió pacíficamente esta mañana en el Castillo de Windsor. La Familia Real se une a las personas de todo el mundo que están en de luto por la pérdida”.

Fueron 73 años de un matrimonio basado en un entendimiento capaz de resistir cualquier desafío.
Los reconocimientos en este sentido son casi unánimes. Por ejemplo, eso se ve en homenajes como los del primer ministro conservador, Boris Johnson, quien recordó al “príncipe Felipe” como “un pilar” para la reina, la monarquía y la nación, en un discurso ante Downing Street.

También señaló que el Duque de Edimburgo fue capaz de “inspirar” a muchos sujetos, para empezar “los jóvenes”. Además, tuvo una “la ética del servicio”, ya madurada como un veterano de guerra de la Royal Navy en la Segunda Guerra Mundial.

También se sumaron a las condolencias el presidente estadounidense Joe Biden, los líderes europeos y el mandatario ruso, Vladimir Putin, además de exponentes religiosos.

Ante el fallecimiento del duque de Edimburgo, se adelantó que el cuerpo será velado en el castillo de Windsor con un servicio religioso en la capilla de St. George, donde contrajeron matrimonio el príncipe Harry y Meghan Markle en el 2018.

Además de ello se ha informado que se llevará a cabo un funeral de acuerdo a la ceremonia real. Hasta el momento ha trascendido que para este sábado 10 de abril la reina Isabel II firmará los ajustes de lo que serán los funerales del príncipe Felipe, mismos que tendrán que adaptarse a los tiempos de la pandemia por COVID-19.

Ante el panorama el Colegio de Armas informó en un comunicado que el funeral del príncipe Felipe se llevará a cabo en la Capilla de St, George, en Windsor, y que este no será un funeral de Estado y que no se instalará una capilla ardiente.

“Los arreglos funerarios han sido revisados ​​en vista de las circunstancias imperantes derivadas de la pandemia de COVID-19 y se solicita con pesar que los miembros del público no intenten asistir o participar en ninguno de los eventos que componen el funeral” indicó el Colegio.

Las banderas de los edificios gubernamentales estarán a media asta hasta un día después del funeral.

Cabe señalar que se espera que todos los miembros de la familia real estén presentes durante las exequias fúnebres que se llevarán a cabo en el palacio de Windsor.

 Los pensamientos de todos ahora “se vuelven” hacia la Reina y la Familia Real, como señaló Johnson.

Pero las curiosidades también se concentran en Su Majestad y en la casa Windsor. Por ejemplo, quienes indagan si el rebelde (y favorito) nieto Harry llegará de Estados Unidos a derramar sus lágrimas, con o sin Meghan.

O entender cómo podrá reaccionar la soberana ante este golpe, ante la pérdida de un referente que nunca falló desde que se casó con él a los 21.

Un hombre con el que todos “tenemos una deuda mayor”, como ella misma dijo hace unos años.

Mientras tanto, hay que definir el marco de la última despedida, en un país en el que el homenaje popular a Felipe -marcado por ramos de flores colocados poco a poco frente a las residencias reales- está frenado por las restricciones de la emergencia por el Covid-19 y por el llamamiento de las instituciones a no reunirse.

Mientras que la Union Jack (bandera del Reino Unido) ya se encuentra a media asta sobre el Palacio de Buckingham y la Abadía de Westminster hace eco de 99 lentas campanadas, minuto a minuto, por cada uno de los años vividos por el príncipe exiliado, que llegó de Grecia con sangre alemana, danesa y rusa en su venas para convertirse en el consorte real más longevo en la historia británica.

Una figura en cuyo honor el gobierno anuncia el duelo nacional, mientras el Parlamento hará una convocatoria el lunes de una sesión conmemorativa extraordinaria, pero no se espera ningún funeral de Estado.

Según lo que “las costumbres y la misma voluntad” del difunto, un espíritu libre respetuoso de las formas y notoriamente refractario a la pompa ceremonial, según el Palacio, se harán funerales solemnes pero privados en la capilla de San Jorge, contigua a Windsor. Castillo; con la reina, el heredero al trono, Carlos, los otros hijos Ana, Andrés y Eduardo, así como nietos y cónyuges.

Mientras, se seguirá insistiendo que el público se quede en casa.

Un pilar del reinado de Isabel II, aunque siempre un paso atrás, con estilo y discreción. Felipe de Edimburgo, después de 73 años como consorte de la Reina, murió el 9 de abril de 2021 casi en el centenario en el castillo de Windsor, donde había regresado hace unas semanas después de un mes en el hospital.

Retirado a la vida privada en 2017, Felipe rara vez apareció junto a la reina Isabel, de casi 95 años, que se casó en 1947 y apoyó lealmente durante más de 7 décadas, antes y después de su llegada al trono. La última pasarela de un evento público había sido incluso hace un par de años, para la enésima boda de una sobrina, Lady Gabriella. Poco después de verse obligado a renunciar a su permiso de conducir y conducir por causar un accidente automovilístico de 97 años cerca de la residencia real de Sandringham.

Los meses más recientes en cambio los habían pasado con Elizabeth en la tranquilidad del castillo de Windsor, en aislamiento preventivo debido a Covid, mostrándose sólo en algunas fotos oficiales: en noviembre para el 73 aniversario de la boda, en enero para ser un testimonio de la seguridad de la vacuna recibida con Su Majestad.

Epílogo de una larga puesta de sol se enfrentó una vez más en parejas con la mujer y la soberana de su destino, a pesar de una hospitalización periódica “precautoria”: en 2017 por gripe, en 2018 para la cirugía de cadera, a finales de 2019 para diversos exámenes y tratamientos; en las últimas semanas por una infección no especificada (ajena a Covid, según el Palacio de Buckingham) seguida de una cirugía cardíaca.

Por otra parte, el dilema de Harry será si reunirse con la Familia Real para el funeral del Príncipe Felipe, dejando a su esposa embarazada Meghan en California. Los planes del segundo hijo de Carlos y Diana siguen siendo inciertos -la noticia llegó a Sussex en la noche de California-, pero para los medios no hay duda: “Estaba muy cerca de su abuelo. Estará ahí, por difícil que sea la relación con los otros Windsor”, dijo una fuente real al New York Post, evocando la ruptura creada por los dos rebeldes que ‘huyeron’ a Estados Unidos y culminó en la impactante entrevista con Oprah Winfrey.


CON INFORMACIÓN DE ANSA

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“The Crown” estrenó segunda temporada

LONDRES.- THE CROWN, serie de drama histórico de Netflix sobre la reina Isabel II de Gran Bretaña, ganadora de dos estatuillas en la última edición de los Globo de Oro y otros tres premios Emmy de la Academia de Televisión estadounidense, estrenó su segunda temporada.

La nueva entrega consiste en 10 episodios de una hora en los que podrá verse a Isabel II (Claire Foy) agobiada por la forma en la que la vida de sus familiares es reflejada en las publicaciones de cotilleo inglesas, en particular la de su marido y príncipe consorte, Felipe de Edimburgo (Matt Smith).

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Además, el final anticipado del mandato de su tercer primer ministro, Harold Macmillan, le agrega una presión extra a una mujer que llevaba diez años en el trono pero aún era sumamente joven.

La serie hace un salto temporal respecto del final de la primera temporada, en la que Isabel II debía hacerse asumir el gran peso del reinado tras la muerte de su padre en 1952, el rey Jorge VI.

Su inexperiencia e inseguridades para lidiar con el cargo, con la inusitada exposición mediática y el tener que lidiar con la difícil personalidad de figuras políticas como la de Winston Churchill (un genial John Lithgow), han dejado paso ahora a un temperamento más seguro.

Creada por Peter Morgan, la temporada comenzará con soldados de las fuerzas armadas del Reino Unido luchando una guerra ilegal en Egipto y dará testimonio, desde la óptica de uno de los personajes más poderosos de los últimos 65 años, de los principales acontecimientos políticos y sociales que configuraron la década del sesenta.

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CON INFORMACIÓN DE ANSA

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