“Secretos de guerra”, docuserie de History a 75 años de la Segunda Guerra Mundial

HISTORY estrenará el próximo domingo 6 de septiembre en Latinoamérica, en el marco del 75° aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, la nueva serie documental de cuatro entregas, SECRETOS DE GUERRA, que expone los acontecimientos más importantes e historias desconocidas sobre la participación de los países de América Latina durante este conflicto bélico.

Este documental contó con la narración del actor mexicano Juan Pablo Medina y el respaldo documental del historiador Alejandro Rosas, quien a pregunta expresa de TV&SHOW en la videoconferencia realizada con medios de comunicación, respecto a la participación de la fuerza aérea mexicana con el escuadrón 201, en Filipinas, acotó: “En SECRETOS DE GUERRA le daremos el valor real que tuvieron los pilotos mexicanos en el conflicto, lo que la historia oficial no les ha otorgado”.

Esta producción, realizada en conjunto con NATIVA, combina agilidad narrativa con rigor histórico y recorre los diferentes momentos de la contienda, entre los años 1938 y 1945, además de los períodos de pre y posguerra que representan escenarios, actores y propósitos diferentes de interacción de los estados y poblaciones con la gran guerra.

SECRETOS DE GUERRA es una docuserie que incluye entrevistas con otros destacados expertos, analistas políticos, periodistas e historiadores latinoamericanos.

A 75 años de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, History muestra que aún quedan secretos por descubrir de este importante período histórico y su impacto en Latinoamérica: desde una red de espionaje nazi en la Argentina hasta el escuadrón de aviación mexicano “Las águilas aztecas”.

Las historias que presenta SECRETOS DE GUERRA y que exponen la participación de los países de Latinoamérica como Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Cuba, Guatemala, México, Perú, Uruguay y Venezuela en la Segunda Guerra Mundial, son atravesadas por cuatro ejes temáticos: espionaje, diplomacia, economía y acción en el frente de batalla. 

Heinrich Himmler, 1943

Cada capítulo subraya los hitos más relevantes de la historia de estos países en este período bélico, a través de una narración en la que los acontecimientos son clasificados con piezas cortas. Información clasificada e historias nunca contadas hasta hoy permitirán comprender cómo los países latinos vivieron los años del conflicto armado.

LOS ALEMÁN, PADRE E HIJO

PAÍSES LATINOAMERICANOS

Algunos secretos de guerra incluyen a la espía Alemana que coquetea con Mario Moreno Cantinflas en México, los mapas falsos encontrados en Argentina en plena Guerra Fría; en Brasil y a cargo de Joseph Mengele, se realizaban experimentos genéticos igual que en Auschwitz que el mundo desconocía; Perú recibe una invasión de japoneses luego del ataque de Pearl Harbor; el petróleo Mexicano se vende al Tercer Reich, y se descubre una red de espías comandada por Ernest Hemingway en Cuba; Orson Welles filma propaganda en Brasil;  Walt Disney funge de embajador para el Departamento de Estado, entre otros.

UN DATO:

Además los cuatro especiales que conforman esta documentada serie se apoyan del testimonios de sobrevivientes latinos de la segunda guerra mundial como los de piloto del Escuadrón 201 Maximiliao Gutierrez Marin, del bracero Felipe Muñoz, de analistas políticos, investigadores e historiadores como Rosendo Fraga, Luis Fernandes, Julio Mutti, Gabriel Levinas, Christian Lynch,  Juan Miguel Zunzunegui; del veterano oficial militar argentino Martin Balza, entre otros.

POR ÓSCAR VELÁZQUEZ

TV&SHOW/ Rondero’s Medios

A 30 años de “The Wall” en Berlín

BERLÍN.– El músico británico ROGER WATERS cumplió tres décadas de la histórica promesa que hiciera en julio de 1989, cuando afirmó que solo sería posible interpretar The Wall -mítico álbum de Pink Floyd- en vivo cuando hubiera caído el Muro de Berlín, símbolo de la división entre Este y Oeste.

Un año justo después de esa entrevista, y casi nueve meses después de la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989, se instaló un magno escenario en la que alguna vez fue “tierra de nadie”, la zona de Berlín entre la Potsdamer Platz y la puerta de Brandeburgo. Así, el 21 de julio de 1990 se llevó a escena uno de los eventos en vivo más simbólicos de la historia del rock.

Esa grandiosa puesta en escena tiene una historia nada sencilla, y no solo por su complejidad técnica. Para comprender su génesis hay que remontarse hasta 1979, cuando -bajo pleno control de Waters- Pink Floyd editó The Wall.

Éxito clamoroso, en la obra el bajista y cofundador del grupo cuenta la historia de Pink, una estrella de rock presa de la desilusión y de la paranoia que pone un muro entre él y la realidad. Y esa realidad está poblada de sus pesadillas, las instituciones escolares, el nazismo, el consumismo de una sociedad cada vez más materialista.

La banda estaba entonces dividida por las diferencias y Waters soportaba cada vez menos su papel de divo. Nació así la idea de un tour, ya legendario, que se llevó a cabo entre 1981 y 1982, y durante el cual se construía un muro que separaba la banda de su público y que solo al final era derribado.

Ese muro que signaba el punto de máxima distancia de la gente algunos años se convertirá en una metáfora de libertad de extraordinaria potencia.

En 1982 Alan Parker dirigió el filme inspirado en el doble álbum, y precisamente en este filme por primera vez aparecen aquellos muñecos e invenciones gráficas de Gerald Scarfe destinadas a permanecer en el imaginario de todos los fans de Pink Floyd.

El concierto de Berlín fue una empresa realizada solo por Waters, quien se había separado de David Gilmour, Richard Wright y Nick Mason. En principio se había dirigido a algunos amigos como Peter Gabriel, Bruce Springsteen, Eric Clapton, Rod Stewart, pero no aceptó ninguno de ellos.

El elenco fue integrado entonces por Bryan Adams, The Band, Paul Carrack, Cindy Lauper, Thomas Dolby, Joni Mitchell, Ute Lemper, Sinead O’Connor, Van Morrison, los Scorpions, Paddy Moloney, y James Galway.

Una puesta en escena grandiosa, con momentos de teatro musical en los que intervinieron actores como Albert Finney y Tim Curry, Marianne Faithfull, la orquesta sinfónica de la Radio de Berlín oriental y la banda de las Fuerzas Armadas soviéticas, los muñecos de ocho metros y el cerdo volante, el derrumbe del muro que signa el final del concierto transmitido por 52 países.

La potencia visual del espectáculo amplificó el significado simbólico de un concierto fundado en un álbum que de festivo no tenía nada.

Y sin embargo ninguna otra obra era más apta para celebrar un evento que cambió el mundo frente a 350 mil personas. Ese muro que dividió a una estrella de rock enloquecida de la realidad se había convertido en el Muro de Berlín: una vez más la música había demostrado ser el instrumento privilegiado para dar cuerpo a los sueños de un mundo mejor. Y aquella noche en Berlín a todos les pareció que era realmente posible.

CON INFORMACIÓN DE ANSA

TV&SHOW/ Rondero’s Medios