Se estrena “El baile de los 41”, pasaje vergonzoso del México real

Uno de los pasajes más vergonzosos del México real, es reflejado en EL BAILE DE LOS 41, película dirigida por David Pablos, que se estrena este día e inspirada en uno de los escándalos políticos más conocidos durante el porfiriato.

El personaje principal es Ignacio de la Torre y Mier (Alfonso Herrera), mientras que Amada Díaz es interpretada por Mabel Cadena, y la pareja ficticia de Ignacio es Emiliano Zurita.

EL BAILE DE LOS 41 se estrena este día en 600 salas de la República Mexicana.

El episodio conocido a nivel popular como “El baile de los 41 maricones” sucedió el 18 de noviembre de 1901, cuando elementos de la policía realizaron una redada en una casa de la colonia Tabacalera. En la fiesta se encontraban hombres travestidos, los cuales portaban los vestidos más finos de la época, así como joyas y pelucas. Como saldo oficial, se detuvieron a 41 individuos.

La redada no concluyó como un suceso inadvertido, ya que el presidente Porfirio Díaz,  hizo todo lo posible por acallar el escándalo debido a los rumores de un participante número 42: Ignacio de la Torre y Mier, su yerno. La madrugada del 18 de noviembre de 1901, en la capital mexicana se producía una redada en una fiesta con repercusiones inesperadas.

A principios de siglo, México era presidido con mano dura por Porfirio Díaz y eran comunes las razias nocturnas en locales bailables, sin embargo la madrugada del 18 de noviembre de 1901 la policía irrumpió en un domicilio particular donde se llevaba a cabo un ruidoso baile. Cuando los agentes ingresaron en la casa de la calle De la Paz (hoy calle Ezequiel Montes, colonia Tabacalera) se encontraron con 42 personas bailando, entre hombres y mujeres, aunque a minutos de iniciado el operativo se percataron que todos eran hombres, pese a que la homosexualidad no era delito desde hacía casi 30 años todos fueron detenidos.

A los que estaban vestidos como mujeres antes de arrestarlos fueron llevados a barrer las calles hasta el amanecer, pero como se trataba de personas de la aristocracia mexicana pronto se acercaron familiares a resolver su situación. Los detenidos registrados fueron 41, la leyenda dice que el “42” fue dejado en libertad sin ser fichado ya que se trataba de Ignacio Mier, yerno del propio Porfirio Díaz.

Los que se “arreglaron” con las autoridades fueron liberados, sin embargo la mayoría fue reclutado obligatoriamente en el ejército o confinado a trabajos forzados en el Valle Nacional de Oaxaca. Pese a que la lista completa de los 41 detenidos nunca fue develada, la noticia fue un impacto para la conservadora sociedad aristocrática de la capital mexicana. El número “41” fue rápidamente asociado con la homosexualidad y pronto pasó a ser tabú o de mala suerte.

UN DATO:

Hoy en día el número 41 es considerado ofensivo para parte de la sociedad mexicana, no existen ejércitos, divisiones o batallones con ese número, casi no existen habitaciones 41 en hoteles u hospitales, se evita expedir matrículas vehiculares que terminen en 41, es común ver domicilios con el N°40 Bis y hasta hay personas que no festejan su cumpleaños 41.

POR ÓSCAR VELÁZQUEZ

TV&SHOW/ Rondero’s Medios

Con Letra Grande: “SE LLAMABA ELENA ARIZMENDI”, la biografía

De las numerosas mujeres mexicanas olvidadas por la historia oficial, figura ELENA ARIZMENDI (Editorial Tusquets, 259 páginas, Biblioteca Fernando Díez Urdanivia, Escuela de Periodismo Carlos Septién García, Gabriela Cano), cuya recopilación en esta edición especial Centenarios, rescata la memoria de una pionera del feminismo hispanoamericano y fundadora de importantes instituciones de enfermería durante la Revolución mexicana, además de ser la musa y amante en la vida real de José Vasconcelos.

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Ficcionada como ‘Adriana’ por la pluma y los altibajos emocionales y pasionales de Vasconcelos, quien fuera candidato a la presidencia de México y uno de los pilares intelectuales del siglo XX, ELENA ARIZMENDI (1884-1949), al fin se le hizo justicia entre la misoginia de nuestra historia y el olvido de la literatura, en síntesis una reparación histórica.

Protagonista de una pasión extramatrimonial, que llega a todos los extremos imaginables, en Las Memorias de José Vasconcelos, refiere la autora Gabriela Cano, editadas en cuatro volúmenes (Ulises criollo, La tormenta, El desastre y El proconsulado), entre 1935 y 1939, se dedican algunas de sus mejores páginas a la intensa relación pasional que el protagonista, el propio José Vasconcelos , vivió con Adriana, cuyo nombre en la vida real era ELENA ARIZMENDI.

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“La relación amorosa entre Vasconcelos y Adriana -refiere la autora- comienza a desenvolverse en el volumen inicial de estas memorias, Ulises criollo, que abarca desde la niñez del protagonista hasta el inicio de la Revolución mexicana, cuando Vasconcelos y Adriana (Arizmendi) se conocen y comienzan un apasionado idilio extramatrimonial.

La historia amorosa adquiere mayor vehemencia en el siguiente volumen, La tormenta, que alude tanto a la tormenta revolucionaria de la que Vasconcelos fue protagonista, como la tormenta interior que le significó la relación pasional con Arizmendi y la inevitable ruptura ocurrida hacia 1916.

Fundadora de la Cruz Blanca, gestora, escritora feminista, amiga cercana del presidente Francisco I. Madero y su esposa Sara, acusada de ser una transgresora de los límites del decoro convencional mexicano, ELENA ARIZMENDI ocupa por méritos propios un sitio preponderante en la identidad histórica de México.

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ESCRITORA GABRIELA CANO

CON LETRA GRANDE

Por Roberto Rondero

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